Nacimos aquí, vivimos aquí

No somos una empresa de turismo que llegó a explotar el patrimonio. Somos chilotos que decidimos compartir nuestra isla de manera honesta, protegiendo lo que amamos.

Cómo empezó todo

En 2018, tres amigos nos sentamos en un muelle de Castro a mirar pasar los buses turísticos. Todos llevaban a los mismos lugares. Todos prometían lo mismo. Nadie se detenía realmente a escuchar.

Nos preguntamos: ¿qué pasaría si los visitantes conocieran a la señora Rosa, que teje chalecos con lana de ovejas propias? ¿O a don Héctor, que construye botes con las mismas técnicas que su abuelo le enseñó?

Esa conversación se convirtió en nuestra primera ruta. Y esa ruta se convirtió en esto.

Puerto tradicional de Chiloé con botes de pescadores

Lo que nos guía

Autenticidad sin performance

No montamos escenas para turistas. Si visitas a una tejedora, ella está tejiendo porque ese es su trabajo, no porque llegaste tú.

Ingresos directos a comunidades

Cada peso que pagas se distribuye entre las familias que abren sus puertas. Nosotros solo coordinamos. Ellos son los protagonistas.

Grupos pequeños siempre

Máximo ocho personas por experiencia. Así puedes hacer preguntas, tocar, participar. No eres parte de una masa.

Sin romanticismo falso

Chiloé no es un museo vivo. Es un lugar donde la gente trabaja, estudia, migra. Te mostramos la belleza, pero también la complejidad.

Quiénes coordinan las experiencias

Miembro del equipo coordinador

Andrés Cárdenas

Coordinador de rutas culturales

Creció en Dalcahue, estudió historia en Valdivia, volvió porque extrañaba el mar. Conoce cada iglesia, cada historia, cada leyenda mal contada que hay que corregir.

Miembro del equipo coordinador

Javiera Montiel

Coordinadora de experiencias gastronómicas

Su familia tiene un ahumadero en Quemchi desde hace tres generaciones. Sabe distinguir un buen curanto solo por el olor. Te enseñará a hacer milcao aunque te salga mal las primeras cinco veces.

Miembro del equipo coordinador

Gabriel Paredes

Coordinador de navegación y naturaleza

Pescador artesanal que dejó las redes para convertirse en guía. Navegó estas aguas toda su vida. Si hay que cruzar a una isla menor con marea complicada, Gabriel es quien toma el timón.

Nuestro compromiso con el archipiélago

Cada año, destinamos el 10% de nuestros ingresos a proyectos de preservación cultural: talleres de oficios tradicionales para jóvenes, documentación de técnicas ancestrales, apoyo a artesanos locales.

No hacemos esto para publicitarlo. Lo hacemos porque si el turismo no ayuda a preservar lo que los visitantes vienen a ver, entonces solo estamos acelerando su desaparición.

Chiloé nos dio todo. Intentamos devolverle algo.